TU BOCA
¡Qué daría yo
por la boca tuya!
diminuto cántaro de miel,
caramelo de mil esencias,
rosada y tibia
recorriendo mi piel.
Tu boca dulce
de donde brotan
palabras quedas,
con tu voz pausada y varonil
que a mi alma se enreda.
Tu boca es mi anhelo
perdido en el tiempo,
por donde asoma
tu risa leve
o tus carcajadas sonoras.
Tu boca es mi alegría,
manjar que se desea,
que un día he de probar
aunque hoy sólo parezca fantasía.
Allá en el paraíso
de las almas buenas,
Dios me dará esa dicha
que hoy parece ajena.
INGRID ZETTERBERG
Dedicado a mi amado
Camilo Sesto
Derechos reservados
